El espacio geográfico que hoy ocupa el estado mexicano de Baja California Sur cuenta con un largo devenir histórico que se podría agrupar en cinco grandes periodos:

1.- HISTORIA ANTIGUA

La formación de la  Península de Baja California se debe a la existencia de placas tectónicas que datan del Período Jurásico, hace 140 millones de años. Sin embargo, la península tal y como la conocemos hoy, tiene su origen hace 2 millones de años cuando emerge a la superficie, convirtiéndose en una zona de altas montañas con un promedio de 3,050 mts. La porción Norte del golfo incluye 6 km. de sedimentos que son traídos por el Río Colorado y las tierras adyacentes. Bajo estos sedimentos continúa formándose corteza oceánica que debido a la producción de magma emergente, causa brotes geotérmicos y son aprovechados en la producción de energía eléctrica.

Los primeros pobladores: recolectores y cazadores prehistóricos

En los cantiles que forman los bordes de las cañadas, existen cavidades y abrigos naturales poco profundos que por su amplitud fueron utilizados como refugio por grupos de cazadores y recolectores prehistóricos. La evidencia de su presencia es abundante y rica.

Arte Rupestre

El testimonio más elocuente de su ocupación son las pinturas plasmadas en estas cavidades, las cuales, constituyen una de las cinco concentraciones de arte rupestre más importantes del mundo.

Su singular estilo, su escala monumental (algunas alcanzan a medir más de 4 metros de altura), su estado de conservación y el gran número de sitios donde se encuentra, lo hacen motivo de orgullo para los sudcalifornianos.

La magia del arte rupestre sudcaliforniano radica en los contrastes manejados: las representaciones animales de extraordinarias dimensiones, pintadas en silueta, en posiciones dinámicas o atravesadas por flechas y lanzas, contrastan con las figuras humanas, pintadas de frente con los brazos en alto, estáticas.

Esta diferencia imparte cierta tensión a los grupos de figuras que al encontrarse superpuestos, nos invitan a la contemplación y hacen volar nuestra imaginación.

Venados, borregos cimarrones, pumas, berrendos, gatos monteses, serpientes, aves, liebres, ballenas, tiburones, peces, mantas y caguamas, están representados sobre piedra para revelar la historia natural del estado; una historia narrada por sus más antiguos pobladores: los sudcalifornianos de la prehistoria.

Estos magníficos murales rupestres aún encierran interrogantes. No se sabe con certeza quiénes fueron los creadores o cuándo los ejecutaron. Se antojan como ideogramas mágicos de un pueblo eminentemente artístico que desapareció hace miles de años.

Ubicación de los Murales Rupestres

La zona de las grandes pinturas rupestres abarca 12 kilómetros cuadrados en la región central de la península y tiene su epicentro en la Sierra de San Francisco.

El sitio más accesible es la Cueva del Ratón a 37 km. de la carretera transpeninsular. También, cerca se encuentra La Cueva Pintada, Cueva de las Flechas o Boca de San Julio.

Para visitar estas obras monumentales se requiere la compañía de un guía autorizado. El viaje es una experiencia inolvidable, cuenta con un paisaje sorprendente y abrupto que, además de ofrecer belleza natural en abundancia, brinda la oportunidad de encontrarse en un enorme museo al aire libre dedicado al arte prehistórico.

Otros lugares donde se localizan ejemplos de arte rupestre son la Cueva de la Serpiente y la Cueva de la Candelaria en la Sierra de San Francisco, así como la Cueva de los Venados y la Cueva de San Borjitas en la Sierra de Guadalupe.

2. PERIODO DE LAS EXPLORACIONES Y PRIMEROSCONTACTOS

El descubrimiento de la península

En las expediciones promovidas por Cortés en el Océano Pacífico, surgió una leyenda que motivó la búsqueda de estas nuevas tierras. Años antes del descubrimiento de la península, la gente de Cortés escuchó a los nativos de Colima hablar de una supuesta isla habitada sólo por mujeres, tal y como lo señalaba la leyenda europea de “California”.

El primero en pisar suelo sudcaliforniano fue Fortín Jiménez, quién al llegar se encontró con un paraíso vasto en perlas, playas hermosas,  hombres y mujeres semidesnudos, muy diferentes a los nativos del altiplano mexicano. Durante su estancia, Jiménez  y su tripulación, se dedicaron saquear las perlas y abusar de las mujeres, lo que provocó un violento enfrentamiento entre navegantes y nativos que culminó en la muerte de Jiménez. Los sobrevivientes de la expedición regresaron con algunas muestras de las perlas encontradas, lo que hizo pensar que la supuesta isla descubierta sería fuente de riqueza para la corona.

Un año más tarde, el 3 de mayo de 1535, Hernán Cortés navego por el golfo al que bautizó como Mar de Cortés y desembarcó en la bahía de La Paz, hoy capital de Baja California Sur, a la que nombró “Puerto y Valle de la Santa Cruz”. Aún cuando no fue el primer europeo en pisar tierras sudcalifornianas, actualmente, Hernán Cortés es considerado como su descubridor y la fundación de La Paz, se celebra en la fecha de su arribo a esta ciudad.

El nombre de California fue acuñado años más tarde sin que aún se pueda precisar la fecha de su denominación o la persona que la nombró por vez primera. Se dice que fue un burlón enemigo de Cortés, quien a raíz del fracaso del primero por establecer una colonia en estas tierras, la denomina como la California, en clara alusión a Las Sergas de Espladián, novela de caballería popular en esos tiempos.

3. PERIODO MISIONAL

En 1697 el padre Juan María de Salvatierra inició un nuevo proyecto de colonización, solventado por los donativos privados de la Compañía de Jesús y con base en las experiencias del padre Eusebio Francisco Kino.

Así, fundó la primera misión de California, la misión de Nuestra Señora de Loreto. A partir de entonces, hasta el año de 1767, los jesuitas fundaron 16 misiones en Baja California Sur e iniciaron su expansión hacia el norte con Santa Gertrudis, San Francisco Borjay Santa María de los Ángeles. Su impacto ocurrió sobre los grupos indígenas pericú, guaycura y cochimí.

En abril de 1768, tras su expulsión, los jesuitas fueron reemplazados por misioneros franciscanos, quienes por órdenes reales fundaron misiones en el extremo norte, en las bahías de San Diego y San Francisco, para la defensa de fronteras imperiales. Ante estos nuevos retos, en 1773, los dominicos se hicieron cargo de la Antigua California y de fundar misiones entre Velicatá y San Diego. Entre 1774 y 1836 fundaron ocho misiones en Baja California, en los territorios indígenas cochimí, kiliwa, paipai y ku miai.

Actualmente, las misiones de Baja California Sur, se mantienen erguidas como catedrales en medio del desierto. Entre las más importantes se encuentran: la Misión de Loreto, la Catedral de La Paz, la Misión de San José del Cabo y la Misión de San Javier, quizás la más imponente y bella, ubicada a escasos kilómetros de Loreto.

4. LA ÉPOCA INDEPENDIENTE

Aún cuando la independencia de México logra consumarse el 27 de septiembre de 1821, debido a la lejanía con el centro de la república, la península de California siguió en poder de los españoles hasta 1822.

En 1830 se designó a La Paz como capital de Baja California, pues Loreto había sido destruida por grandes temporales. Entonces se trasladó provisionalmente el gobierno al pueblo de San Antonio y de ese lugar, en forma definitiva, a la actual ciudad de La Paz, en medio de pugnas entre los grupos de poder que empezaban a apropiarse y definir el territorio.

5. PERIODO DE LOS RANCHOS

Durante el primer cuarto del siglo XIX se inició, cada vez más acelerado, el proceso de decadencia misional que para la década de los veintes implicó el cierre de la mayoría de las misiones peninsulares. Esto motivó para que los habitantes asentados en las misiones se convirtieran en rancheros ganaderos y de escasa agricultura.

Ante la pérdida de los religiosos y el descuido de la autoridad mexicana, se fue desarrollando una sociedad ranchera empobrecida vinculada a grupos indígenas, sobre todo en el norte peninsular.

En 1804, las Californias fueron divididas en dos: Alta California, con Monterrey como cabecera y Baja California, con Loreto como capital, ambas con gobiernos independientes.

Después, cuando Don Guadalupe Victoria asumió la presidencia de la república nombró al Teniente Coronel José María Echeandía, Gobernador de Baja California, dividiéndola en 4 municipios: Loreto, San José del Cabo, San Pedro Mártir y Santa Gertrudis.

La invasión norteamericana a Baja California Sur

La Baja California formaba parte de los intereses expansionistas norteamericanos, pero el gobierno de México se negó a cederla sin gozar de la misma suerte con el resto de los territorios ambicionados. Así, el 2 de febrero de 1848, mediante el Tratado de Guadalupe Hidalgo, tras una guerra exhaustiva, se firmó la paz entre México y los Estados Unidos a condición de entregar  los estados de Nuevo México, Arizona, Texas, parte de Colorado, Nevada, Utah y Alta California.

La guerra de reforma y la intervención francesa

En el año de 1858, México se vio envuelto en una guerra interna que duró hasta 1860. Esa guerra llamada de Reforma tuvo su origen en la Constitución de 1857, la cual no fue respetada por los grupos conservadores del país. Por esa razón, las fuerzas liberales al mando de don Benito Juárez lucharon contra estos grupos para que las leyes de la Carta Magna fueran obedecidas.
En el mes de septiembre de 1858, el general Manuel Márquez de León, Mauricio Castro, Ildefonso Green y tropas del sur de la entidad, pertenecientes a las fuerzas liberales, se apoderaron de La Paz. El Partido Conservador vencido en la guerra de Reforma e inconforme con su derrota pidió ayuda a Francia.
En Baja California, el gobernador Félix Gibert reconoció al Imperio de Maximiliano de Austria, pero las tropas republicanas, al mando del Coronel Clodomiro Cota, rescataron la península que permaneció fiel a la causa de México hasta que finalizó la intervención francesa.

6. PERIODO CONTEMPORÁNEO

La Dictadura de Porfirio Díaz

El 1876, el general Porfirio Díaz se convirtió en Presidente de la República. En 1884 se reeligió Presidente y mantuvo el poder hasta 1910, fecha en la que da inicio la Revolución Mexicana.

Durante el gobierno del presidente Díaz, en Baja California Sur se vivieron importantes sucesos: se otorgaron concesiones a compañías extranjeras para que se adueñaran de grandes extensiones de tierra; se estableció la empresa francesa minera “El Boleo” en lo que hoy se conoce como Santa Rosalía; aumentó la población notablemente; se establecieron rutas marítimas de comunicación para conectar al territorio con el resto del país; y finalmente, en 1888 el Presidente Díaz, ordenó la división política de la península en dos Distritos, el Norte y el Sur, con un gobierno propio para cada uno.

La revolución mexicana en territorio sudcaliforniano

El 20 de noviembre de 1910 inició la Revolución Mexicana impulsada por don Francisco I. Madero. El 6 de noviembre de 1911 tras el derrocamiento de Díaz, Madero es electo Presidente. Sin embargó, el nuevo gobierno sufrió el asedio de la prensa, la oposición legislativa y la permanente conspiración de los porfiristas, quiénes fraguaban un golpe de estado que inició el 9 de febrero de 1913. Victoriano Huerta tomó como prisionero a Madero y lo obligó a renunciar el 19 de febrero, tres días después ordenó su asesinato.

Con la noticia de la muerte de Madero, en el territorio sudcaliforniano se organizaron grupos dispuestos a luchar contra el usurpador Huerta. En La Paz, se formó una junta revolucionaria cuyo jefe, Félix Ortega, organizó la rebelión armada, en compañía de muchos sudcalifornianos. Luchó por más de un año y a mediados de 1914, derrotadas las tropas federales, regresó victorioso a la ciudad de La Paz, donde recibió el nombramiento de jefe de Operaciones Militares.

El territorio de Baja California Sur de 1915 a la fecha

Al terminar la Revolución Mexicana y triunfar el constitucionalismo, don Venustiano Carranza nombró al teniente coronel Urbano Ángulo como jefe político del distrito sur de la península.

De 1916 a 1974 fueron nombrados diez gobernadores en Baja California Sur. A lo largo de este período se realizaron grandes cambios:

  • En 1931 se dio forma legal a la división política de la península, lo que dio origen al Territorio Norte y Territorio Sur de Baja California
  • Se creó la Ley de Hacienda
  • Se inició la construcción de la Carretera Transpeninsular
  • Se impulsó la Ley del Trabajo
  • Se colonizaron y cultivaron las zonas de Los Planes, el Valle de Santo Domingo y el Valle del Vizcaíno
  • Se dio mayor atención a la educación, y se crearon centros educativos como la Escuela Normal Urbana, fundada el 5 de febrero de 1942
  • Se establecieron nuevas rutas marítimas entre la península y el resto del país
  • Se implementaron servicios públicos como: agua potable y electrificación
  • Uno de los aspectos importantes fue la división del territorio en tres municipios: La Paz, Comondú y Mulegé. Posteriormente se creó el municipio de Los Cabos en 1981 y el municipio de Loreto en 1992.

Última actualización: Jueves, noviembre 19, 2015